• Cómo cuidar las lentes de contacto

Limpiar y desinfectar las lentes de contacto con solución multiuso
La limpieza y desinfección de las lentes de contacto es una de las cosas más importantes que tiene que hacer. Manipular y limpiar incorrectamente las lentes de contacto es una de las principales causas de infecciones oculares y otros problemas. Por lo tanto, incorpore la limpieza y desinfección de las lentes a su rutina diaria cuando se quite las lentes al final del día.
Obviamente, si utiliza lentes desechables diarias, podrá saltarse este paso.

Paso 1:
Una vez que se haya quitado la lente y la tenga en la palma de la mano, ahueque ligeramente la mano y eche un chorrito de solución para lentes de contacto sobre la superficie de la lente. Siga las instrucciones de la solución única que utilice para saber la cantidad que debe utilizar.

Paso 2:
Frote la lente en la pequeña bañera de solución de limpieza que ha creado. Siga las instrucciones de la solución única en cuanto al tiempo que debe frotar las lentes y después aclárelas. No olvide que debe limpiar las dos caras de la lente.

Paso 3:
Coloque las lentes en su estuche, cúbralas con más solución para lentes y cierre el estuche. Siga las instrucciones de la solución única respecto al tiempo que deben permanecer las lentes en remojo para desinfectarlas.

¡Y eso es todo! Guarde siempre las lentes en su estuche cubiertas con solución para lentes cuando no las vaya a utilizar.

Cuidado de las lentes

Las lentes de contacto son delicadas, pero también son productos sanitarios de una gran precisión. Para sacar el máximo provecho de ellas es necesario tratarlas con cuidado. 

  • Utilice las lentes de contacto siguiendo siempre el programa de uso prescrito por el profesional de la visión. Alargar su uso más tiempo del recomendado puede ser perjudicial para las lentes y para sus ojos.
  • Manipúlelas con suavidad. Las lentes de contacto blandas de hoy en día se pueden rasgar. Si esto ocurre, deseche la lente. Cuando manipule las lentes, no las apriete y tenga cuidado con cualquier elemento que pueda estropearlas, como las uñas o joyas.
  • Utilice una dosis nueva de solución de limpieza para lentes de contacto cada vez. Nunca agua. Nunca solución que ya haya utilizado antes. Y, por supuesto, nunca saliva. Al utilizar solución nueva reducirá el riesgo de que los gérmenes y otros contaminantes lleguen a las lentes.
  • Frótelas y enjuáguelas, incluso con los sistemas de limpieza que indican que «no es necesario frotar». Siguiendo las instrucciones de la solución para lentes, limpie y desinfecte las lentes con solución limpia, enjuáguelas en otra dosis de solución limpia, frótelas y vuelva a enjuagarlas con más solución limpia. Los estudios realizados demuestran que este sigue siendo el mejor método para mantener las lentes limpias. Si utiliza una solución de limpieza de peróxido, siga siempre las instrucciones y lea las advertencias y precauciones del envase o la caja. No se eche nunca solución de peróxido directamente en los ojos.
  • Después de cada uso, enjuague el estuche con solución para lentes, déjelo sin tapar y colocado al revés en un lugar limpio y seco mientras lleve puestas las lentes. La American Optometric Association recomienda cambiar el estuche porta lentes al menos cada mes.

Y, como siempre, su profesional de la visión es la mejor fuente de información y ayuda. Siga siempre sus indicaciones, además del prospecto de las lentes, las instrucciones del estuche y las instrucciones de la solución para lentes. Todas estas cosas le ayudarán a mantener sus lentes de contacto, y sus ojos, en la mejor forma posible.